El sedentarismo, el stress y los malos hábitos caracterizan
el modo de vida de la sociedad occidental. Comidas rápidas,
premuras, tensión emocional, tabaquismo y aumento de
peso son factores predisponentes para el desarrollo de las
enfermedades cardiovasculares (primera causa de muerte en
los países desarrollados).
El síndrome metabólico (también llamado
X) asocia cuatro situaciones:
- Obesidad
- Diabetes no insulinodependiente o cualquier estado de intolerancia
a la glucosa
- Hipertensión Arterial
- Dislipemia determinada por el exceso de colesterol y triglicéridos.
Cerca del 60 por ciento de la población tiene hipertrigliceridemia
por encima de 200 mg/dl; más del 30 por ciento sufre
hipertensión arterial; el 20 por ciento es obesa, porcentaje
que sube al 30 por ciento a partir de los 40 años,
y el 6 por ciento presenta hiperglucemia.
DIETA PALEOLÍTICA: Hace millones de
años, la dieta estaba compuesta por un 85% de vegetales
y un 15% de carnes magras (dieta paleolítica), con
muy pocos componentes de azúcares y grasas. La sobrevida
de aquellos ancestros solo podía asegurarse por efectos
de la acumulación de nutrientes en abdomen, glúteos
y vísceras; es decir, tener capacidad para “cargar
con calorías” era un seguro de supervivencia.
Hace más de 10.000 años, los hidratos de carbono
de tubérculos y cereales cultivados, sustituyeron a
frutas y verduras y la carne del ganado sustituyó a
la de caza. El cuerpo paleolítico guardaba mucho y
gastaba poco y, de esa manera, podía sobrevivir a las
frecuentes hambrunas . La sociedad estatal generó nuevos
prototipos corporales. Los que podían acceder a alimentos
de calidad eran delgados, en cambio los pobres que se alimentaban
con cereales y tubérculos eran obesos. La sociedad
industrial profundizó estas características
hasta nuestros días.
En el hombre paleolítico, al parecer, se produjeron
ciertas alteraciones de los genes de la saciedad que habrían
permitido la acumulación de calorías para defenderse
ante la escasez; estos caracteres heredados y la mayor accesibilidad
a los alimentos, colaborarían para el aumento de la
obesidad en nuestra época.
OBESIDAD
La obesidad se define por el aumento del Indice de Masa Corporal
(peso dividido por el cuadrado de la altura) por encima de
30; en los Estados Unidos constituye una epidemia creciente
que afecta a más del 45% de la población. En
los países en vías de desarrollo, la obesidad
se asocia fuertemente a la pobreza (se come lo que se puede
y no lo que se debe).
Las personas con síndrome metabólico tienen
casi el doble de probabilidad de morir por enfermedad cardiovascular
y su riesgo de sufrir un ataque cardíaco y un accidente
cerebrocascular puede triplicarse. Afecta aproximadamente
a uno de cada cinco hombres, y a casi una de cada cuatro mujeres.
Esta epidemia silenciosa se incrementará enormemente
en los próximos años debido al aumento de la
obesidad y al envejecimiento de la población.
SEDENTARISMO: No es el factor de riesgo más
importante, pero es el más frecuente ( el 70% de la
población occidental es sedentaria). El trabajo intelectual,
la facilidad de medios de movilidad y la pasividad de los
entretenimientos han restado dinamismo a la vida cotidiana.
La falta de movimiento reduce la capacidad aeróbica
y facilita el aumento de peso.
Los costos que insumen la atención de las enfermedades
y las discapacidades que ocasionan, han hecho que los países
desarrollados apuesten a la prevención.
Dr. Luis Alberto Laporta |