Si
bien el factor de riesgo más importante para el desarrollo
de las enfermedades cardiovasculares es el aumento de Colesterol,
el sedentarismo es el más frecuente. Según diversos
estudios entre el 50-70% de la población occidental,
no realiza regularmente actividad física.
Existen muchos
estudios que demuestran una relación inversa entre
actividad física y salud cardiovascular, es decir,
que a mayor actividad, menor frecuencia de enfermedades
cardiovasculares.
BENEFICIOS DEL MOVIMIENTO REGULAR
El ejercicio es un perfecto sistema de combustión
calórica, reduce el colesterol malo (LDL) y eleva
el bueno (HDL), baja la tensión arterial, mejora
la sensibilidad a la insulina, la ventilación pulmonar
y la circulación coronaria, favoreciendo el retorno
sanguíneo al corazón; fortalece músculos,
tendones, ligamentos y cartílagos, ayuda a la fijación
del calcio en los huesos, mejora el ritmo intestinal y da
elasticidad y firmeza al tejido cutáneo, mejorando
la circulación venosa y la osteoporosis.
Mediante todas estas acciones, el ejercicio físico
ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad, la arterioesclerosis,
la enfermedad coronaria (infarto de miocardio, angina de
pecho y muerte súbita), la hipertensión arterial
y el riesgo de accidentes cerebrovasculares. Entre los adolescentes,
promueve estilos de vida libres de adicciones.
Junto con los
cambios en la dieta, la actividad física regular,
es recomendable para combatir la obesidad. (más del
30% de la población es obesa), mejorando el llamado
"patrón de grasa corporal aterogénico",
definido por la mayor concentración de grasa corporal
en el tronco, e internamente, alrededor de las vísceras
abdominales (cuerpo en forma de pera), en lugar de su distribución
uniforme en el tejido subcutáneo.
La OMS afirma:
"la falta de actividad física, juntamente con
dietas inapropiadas y uso de tabaco, provocan más
de 2 millones de muertes por año".
ACTIVIDAD FISICA RECOMENDADA
Hace casi veinte
siglos, en sus sátiras, el poeta latino Juvenal escribió:
Mens sana in córpore sano . Y los médicos,
con todos los conocimientos científicos actuales,
no sólo no rebaten este aforismo, sino que lo suscriben
fervientemente. La sensación de bienestar corporal
y psíquico que proporciona el ejercicio es innegable,
y está sustentada en el hecho de que se liberan endorfinas,
hormonas que actúan como opiáceos endógenos,
es decir, como agentes analgésicos naturales.
Se debería
tener la constancia de caminar 45 minutos diarios; es mejor
que correr, ya que los microimpactos de la carrera en las
piernas, favorecen la aparición de artrosis.
Es
importante promover la regularidad de movimiento desde la
infancia y adolescencia, porque así tiene más
posibilidades de mantenerse a lo largo de toda la vida.
Dr. Luis Alberto Laporta |