Los medicamentos
se llevan la cuarta parte del presupuesto de los sistemas
de salud en la Argentina. Considerando que nueve de cada
diez consultas médicas terminan en la prescripción
de fármacos, su preponderancia es capital en la expansión
del gasto en salud.
BOTICAS
Y MULTINACIONALES: En la época de nuestros
abuelos, los medicamentos eran provistos por pequeños
comercios de la ciudad, predominando las recetas magistrales
elaboradas para cada paciente. Luego de la segunda guerra
mundial, se desarrolló una industria que hoy alcanza
a 500.000 millones de dólares (más de tres
veces el PBI Argentino). Esto ha puesto al alcance de la
población una píldora para cada necesidad:
para dormir o para estar alerta, para lograr cuerpos perfectos
o colorear la piel, para el vigor sexual o combatir déficit
vitamínicos y nutricionales, para modelar el cuerpo
o mejorar su vitalidad. Finalmente, la lógica de
los negocios ha invadido la ética de la prescripción
responsable.
DEMANDA
Y NECESIDAD: En el desenvolvimiento de los mercados,
no siempre lo que las empresas ofrecen se corresponde con
lo que la gente necesita; asimismo, la demanda que se genera
en la población no siempre condice con las necesidades
de la salud. La propaganda de vitaminas induce a su compra,
pero la necesidad “real” de las mismas se satisface
con una dieta equilibrada, las píldoras reguladoras
del peso corporal carecen de efecto si no se acompañan
de una modificación de la conducta alimentaria. Los
medicamentos, especialmente para las enfermedades crónicas,
son bastones que ayudan a caminar, relativizándose
su efecto si no se modifican los estilos de vida.
Los sistemas
de salud deben satisfacer la “real” necesidad
de medicamentos, condicionando la oferta de las empresas
y regulando la demanda, a menudo inducida, en la población.
AUTOMEDICACION: Solo el 8% de los medicamentos que existen en el mercado
pueden comprarse sin receta, pero la realidad demuestra
que el 30% de las ventas se realizan sin prescripción
médica. Algunos estudios encontraron que cerca de
la mitad de la población toma medicamentos en forma
incorrecta. ¿Parte de las modas? ¿Incertidumbre
de la Post modernidad? ¿Búsqueda de soluciones
mágicas y en el corto plazo? Lo cierto es que el
adelanto de la ciencia no solamente ha aportado más
años a la vida, sino que también le ha agregado
calidad (sobre todo en el caso de las enfermedades infecciosas),
pero el aumento desmedido del consumo de fármacos
no está exento de riesgos.
En
Argentina el gasto en medicamentos se ubica en el
tercer lugar, luego de los alimentos y los cosméticos |
Dr. Luis Alberto Laporta |