El cáncer se produce cuando, por razones no totalmente
conocidas, algunas células pierden el control de su
crecimiento, se tornan invasivas y comienzan a multiplicarse
sin orden ni control, originándose grupos celulares
adicionales que conforman los tumores (benignos o malignos).
Anatómicamente, la glándula mamaria está
compuesta por 15 o 20 secciones llamadas lóbulos que,
luego se dividen en lobulillos, conectados por conductos encargados
de producir y conducir la leche hacia el pezón.
El cáncer
de mama es un crecimiento maligno que comienza en el tejido
mamario. Afecta a una de cada 8 mujeres . Se desarrolla
más comúnmente en los conductos, pero puede
encontrarse en los lóbulos. Es más frecuente
en mujeres mayores de 50 años y el 1% de los casos
se encuentra en los hombres.
Causas
predisponentes:
- Utilización
de anticonceptivos orales
- Inicio temprano de la menstruación ( antes de los
12 años) o menopausia tardía (luego de los
55 años)
- Obesidad: por una probable mayor producción de
estrógenos.
- Exposición a algunos agroquímicos utilizados
como pesticidas que tienen estructura química similar
a los estrógenos.
- Historia familiar de cáncer mamario
- No haber tenido hijos o haberlos concebido después
de los 30 años.
- Exposición a radiaciones.
Sintomatología:
La
enfermedad, en sus inicios, (cuando debiera diagnosticarse)
no ocasiona molestias. Cuando la tumoración crece,
pueden observarse algunas de estas alteraciones:
- Masa
o engrosamiento mamario. (nódulo)
- Secreción por el pezón o aumento en la sensibilidad
- Aparición de pliegues en la piel o cambios en la
temperatura
PREVENCION:
Se
recomienda el autoexamen mensual practicado en la semana
siguiente al período menstrual. La mamografía
es el estudio más efectivo para lograr un diagnóstico
precoz. El Instituto Nacional del Cáncer de los Estados
Unidos recomienda su realización anual, a partir
de los 40 años. Si se tiene un familiar cercano con
antecedentes de esta enfermedad, la realización del
estudio mamario debe anticiparse.
La
precocidad en el diagnóstico asegura, en muchos casos,
la curación.
Dr. Luis Alberto Laporta |